Asociativismo en la producción porcina

 Ing. Agr. Susana Ester Ramonda

Agente de Proyecto Cambio Rural/NTA EEA Oliveros

 

El hombre desde tiempos remotos realiza actividades ayudándose de sus pares. De una u otra manera las personas han cooperado para llevar adelante tareas en conjunto. En la prehistoria, los hombres salían a cazar en grupos de dos o más y las mujeres quedaban en los asentamientos compartiendo tareas, así lo manifiestan las pinturas encontradas en las piedras y monumentos de esa época. Acercándonos más a la actualidad y refiriéndonos a nuestro país, la historia y también algunos abuelos cuentan que los inmigrantes, y en especial aquellos que se asentaron en zonas rurales, se ayudaban para hacer los trabajos del campo. Para ellos era natural realizar la recolección del maíz entre varios vecinos y parientes. También a inicios de siglo comienzan a aparecer las primeras cooperativas en nuestro país, fruto del trabajo solidario y asociativo de colonos que buscaban de ese modo superar las dificultades que los afectaban. No obstante, con el tiempo, los productores fueron adquiriendo sus tierras, maquinarias, ganado y se fueron organizando individualmente.

 

La creciente modernización tecnológica ha ido marcando grandes diferencias entre quienes podían acceder a esos avances e incorporarlos y aquellos que no podían. Estos últimos constituyen los llamados pequeños y medianos productores quienes presentan limitaciones relacionadas especialmente con la escasez en cantidad y calidad de los recursos productivos tanto naturales como de capital. Poseen altos niveles de endeudamiento, bajo nivel de tecnificación, escaso poder de negociación en los mercados y dificultades para generar excedentes y aún para mantenerse en el sistema.

 

El advenimiento de la estabilidad económica y la apertura de los mercados generaron cambios de magnitud en el sector agropecuario. Estas variables encontraron a los pequeños y medianos productores en las condiciones mencionadas mas arriba, haciendo explícita la necesidad de producir con mayor calidad y menores costos, a la vez de buscar otras alternativas tanto productivas como organizativas.

 

Ante estas circunstancias surge el Programa Federal de Reconversión Productiva para la Pequeña y Mediana Empresa Agropecuaria (Cambio Rural) en 1993. Creado por la Secretaria de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación y administrado y coordinado por el INTA. Fue diseñado para colaborar con las pymes (pequeñas y medianas empresas) agropecuarias en la búsqueda de alternativas que les permitiera superar la crisis económica y facilitar su inserción en un proceso de desarrollo sustentable a través M asesoramiento grupal

 

Dentro de la dinámica de trabajo de Cambio Rural, el componente asociativismo ha tomado gran relevancia, ya que ha sido una alternativa tangible para superar los aspectos detectados como críticos para el desarrollo de las empresas involucradas. No obstante el Programa ha sentado sus bases también en otros componentes como la capacitación de todos los actores involucrados, el asesoramiento grupa¡ e individual y la gestión económica de las empresas.

 

En el marco del Programa fueron formándose grupos de productores hasta el año 97, en el cual iniciaron sus actividades los llamados "Grupos Agrícola-porcinos del sur de Santa Fe". Desde sus inicios los productores y asesores de estos grupos se han planteado una serie de objetivos a alcanzar juntos: comprar y vender en forma conjunta, bajar costos de alimentación, homogeneizar las cachorras de reposición para uniformar la calidad de carne producida, conocer, e valuar y probar diferentes tipos de instalaciones, llevar adelante un plan sanitario homogéneo y sistemático. Sin embargo, actualmente no todos los grupos han alcanzado estos objetivos, algunos han ido modificando sus planes y otros los van realizando a ritmos diferentes.

 

Una experiencia que vale la pena mencionar es la de los grupos San Genaro y Totoras. Estos dos grupos se organizaron con sus asesores y se encaminaron en un proyecto de gestión conjunta para la venta. Actualmente son 16 productores agrícola-porcinos y dos asesores técnicos organizados para gestionar la venta de sus cerdos. Cuentan con un reglamento de funcionamiento interno que les ha insumido tiempo, discutiendo en profundidad cada uno de los puntos que contiene. Hoy todos conocen y respetan las formalidades de ese reglamento. También fruto del trabajo compartido van surgiendo nuevas inquietudes que de una u otra manera se van estudiando, discutiendo y concretando. Por otra parte. en su medio son considerados grupos exitosos y sus pares los invitan a contar su experiencia. Han participado de Fericerdo (Muestra anual sobre producción porcina a realizarse en INTA Marcos Juárez) y de varios talleres de intercambio con otros grupos de similares características.

 

Algunos conceptos que explican la evolución de los emprendimientos asociativos de Cambio Rural.

 

Los emprendimientos asociativos se presentan como una alternativa de acción grupal que permite, especialmente a los pequeños y medianos productores, alcanzar diferentes niveles de tecnología y mejorar el poder de negociación en ¡os mercados. En este marco, el Asociativismo es considerado dentro de las llamadas tecnologías de organización. Como tal, implica la sistematización de ideas conjuntas bajo la forma de proyectos. En general, surgen como respuestas creativas de productores y asesores a las dificultades que enfrentan las empresas agropecuarias y en algunos casos como medio para obtener ventajas comparativas. Las posibilidades de esquemas asociativos son ilimitadas y así lo demuestra la gran cantidad y variedad de estos emprendimientos que se registran en nuestra zona, en especial en los últimos años.

 

Las formas asociativas para el uso de determinados factores productivos permite dispersar el riesgo de capital invertido, disminuir la incidencia de ese capital y el peso de las cargas impositivas. También posibilita incursionar en áreas jamás pensadas por el productor en forma aislada, o mejorar su inserción en otros sectores de la cadena agroalimentaria.  Estas experiencias no necesitan caer inevitablemente bajo estructuras formales conocidas. En su evolución, los emprendimientos pasan por estados precarios de organización y de acuerdo al tipo de actividad se van generando nuevas necesidades en cuanto al instrumento jurídico a adoptar, costos de constitución, funcionamiento, provisionales e impositivos que generan los mismos.

 

Los emprendimientos asociativos implican la formación de un grupo, y dado que el alcance de los objetivos es en función de alguna tarea específica se los llama “grupos operativos". Estos grupos son definidos por Enrique Pichón Riviere (1 985) como "un conjunto de personas con un objetivo común al que intentan abordar operando como equipo". Un grupo no se constituye solamente con la voluntad de agrupamiento, también es necesario considerar la estructura interna del mismo compuesta por los vínculos y personalidades de sus integrantes. No se debe pensar que la tarea opera mágicamente, es preciso generar las condiciones para que se hagan explícitos los objetivos, se acuerde el modo de accionar y se defina en conjunto de qué manera se trabajará en pos de esos objetivos. Por este motivo y en las primeras instancias de organización del grupo, el asesor que asumirá el rol de animador y tendrá que facilitar este fenómeno.

 

Los integrantes del grupo en las primeras épocas se relacionan en forma unidireccional, el intercambio es escaso y cada uno asiste al grupo en búsqueda de respuestas a problemas netamente individuales. Los asesores muchas veces visualizan proyectos que intentan instalar en el seno del grupo, pero que en algunos casos no prosperan con la celeridad esperada. Con el tiempo y continuando con la dinámica propia de los grupos operativos, comienzan a hacerse explícitos los objetivos a través de la identificación de necesidades comunes y de alternativas asociativas de solución. En esta etapa o momento del grupo se empieza a hablar de nosotros, se hacen comunes las inquietudes y se dinamizan las interacciones entre productores y con el asesor. Muchas veces se retoman los proyectos presentados por los asesores en un primer momento y que no se concretaron. Se percibe de esta manera que el grupo construye su propio proyecto cuando se apropia de su realidad. En este sentido la función del asesor es generar espacios grupales de discusión de problemáticas comunes, a partir de un conocimiento lo más acertado posible de las situaciones individuales. Una vez que los grupos se encaminan en proyectos conjuntos se dinamiza la tarea compartida y se aceleran las decisiones.

 

         La motivación para realizar actividades conjuntas puede ser interna o externa al grupo. En el primer 1 caso, partiendo de una necesidad sentida y expresada en forma explícita por los miembros del grupo; en el segundo caso, por necesidades no sentidas que se ponen en evidencia a partir del contacto con otros grupos.

 

Cada grupo encuentra su forma de operar después de varias reuniones y en muchos casos se materializa a través de los reglamentos de funcionamiento interno. Esta es una etapa importante debido a que los integrantes del grupo se sienten a gusto y están conformes con la modalidad elegida. No existen recetas únicas de funcionamiento, se presentan tantas modalidades como grupos consolidados.

 

El caso de los grupos San Genaro S108 y Totoras S105.

 

La crisis de precios del cerdo y las dificultades en la colocación de la producción durante el año 1999, potenciaron la inquietud de los productores de los grupos de San Genaro y Totoras (ambos de la Provincia de Santa Fe) de elaborar y poner en marcha un proyecto de venta en conjunto.

 

El grupo de San Genaro viene operando como tal desde 1997, en cambio el de Totoras comenzó sus actividades a mediados del 99. Los de San Genaro, aun realizan, como de costumbre, la reunión mensual con recorrida del establecimiento. En cada uno de estos encuentros se analizan las fortalezas y debilidades de la empresa visitada y se brindan sugerencias para mejorar. El "dueño de casa” toma las opiniones del grupo y luego, en función de sus objetivos y aspiraciones aplica aquello que le parece más conveniente. Estas reuniones son también oportunidades para charlar y debatir problemáticas comunes y sus posibles soluciones. Por otro lado, una vez al mes o según requerimientos, el asesor los visita a cada uno por separado. Esta dinámica fue favoreciendo ¡a expresión de los explícitos grupales muchos de los cuales se transformaron en proyectos asociativos. El grupo fue madurando con su propio ritmo las decisiones y de ese modo fueron concretándose ideas aparecidas en diferentes momentos.

 

Por su parte los de Totoras comenzaron sus actividades grupales en el año 99 e inmediatamente se pusieron en contacto con el grupo San Genaro. Adoptaron la misma modalidad de trabajo y la red de diálogo e intercambio fluido que se generó entre ambos acelero los procesos de consolidación. Actualmente ambos grupos transitan por un estado de evolución similar. Esta situación posibilitó que encontraran fácilmente la forma de organizarse para emprender un proyecto en común.

 

Los asesores de los grupos generaron situaciones para que los productores encontraran y definieran con claridad la problemática que los afectaba. Una vez que todos reconocieron las limitaciones para resolver en forma aislada las dificultades por las que atraviesan sus empresas, se encaminaron en la búsqueda de soluciones en forma compartida. El proyecto se constituyó de esta manera en una idea de todos. No sólo tomaron parte del emprendimiento sino que también comenzaron a sentirse parte del mismo.

 

La problemática común de ellos es la comercialización de sus capones de 100a 120Kg.listos para faena. Debido a la baja escala que poseen, no acceden en forma individual a los frigoríficos de primera línea que demandan cantidad y continuidad. Estos mercados se hallan distantes 50-150 Km. de las granjas de ¡os productores. A partir de este sencillo análisis se evidencia el costo del flete como otro escollo a superar.

 

En estas pequeñas empresas agrícola-porcinas, la producción de cerdos cumple importantes funciones para lograr la sustentabilidad de los sistemas a los que pertenecen; entre ellas se mencionan:

 

 

 

 

 

La oferta semanal de este grupo es de 200 a 250 capones de 100 a 120kg, la cuál es hoy fácilmente absorbida por los establecimientos faenadores zonales.

 

El objetivo general del emprendimiento es mejorar la comercialización de la producción porcina. De aquí se desprenden otros objetivos de alcances más específicos, éstos son:

 

• Mejorar los precios de venta en pie de los cerdos.

 

• Bajar los plazos de pago.

 

• Evitar la intermediación.

 

• Mejorar la calidad del producto obtenido.

 

Paralelamente, ¡os integrantes de estos grupos y sus asesores se plantearon como estrategia de producción, trabajar en las granjas algunos aspectos fundamentales, a saber:

 

Línea de producción: manejo reproductivo

 

Calidad de los animales: alimentación (con impacto en e¡ corto plazo,, genética (con impacto en el mediano plazo).

 

Esta agrupación de venta no le demanda a ¡os productores gestionar razón socia¡ alguna. Venden por cuenta y orden propia y asumen los riesgos en forma individual. Sólo se organizan para negociar precios y plazos por volumen. De este modo, se influye directamente en el costo de los fletes.

 

Esta forma de organización genero cambios en el accionar habitual de los integrantes del grupo. Inmediatamente se percibió ¡a necesidad de designar a alguien que administrara esas ventas y coordinara las cargas. Se decidió, entonces nombrar a dos encargados de ventas.

 

 

 

RESULTADO Económico CON PROYECTO EN 6 MESES

 

 

 

En los primeros 6 meses del emprendimiento se vendieron en total 575.000 Kg. y se obtuvo un precio promedio de 0.75 $/Kg.

 

Analizando la situación para el primer semestre del año (enero-Junio 2000) y comparando ambas situaciones se visualiza claramente la diferencia a favor de las ventas conjuntas en 5 23.166.

 

Desde que comenzaron con esta modalidad de negociación conjunta pudieron mejorar los precios hasta en 10 centavos por kilogramo, a ¡a vez de acortar los periodos de cobranza a 30 días.

 

En líneas generales. )a operatoria de este emprendimiento consta de las siguientes acciones:

 

Los lunes por la mañana, los encargados de venta reciben la información sobre los cerdos disponibles para esa semana.

 

Los miércoles por la mañana se verifican las opciones y por la noche se confirman. Los jueves y viernes se concretan las ventas.

 

Ordinariamente se visitan los frigoríficos Para ver !as faenas. Las cobranzas se realizan directamente, es decir. Cada Productor completa su factura y cobra por su cuenta.

 

En el reglamento de funcionamiento interno se destacan algunos aspectos que vale la pena mencionar. Los ítems desarrollados tienen que ver con:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bibliografía

 

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Campá, M; Baldovino, H. Informes inéditos sobre análisis del emprendimiento. Comunicaciones personales.

 

Pichón Riviere, E. "El Proceso Grupal. De! psicoanálisis a la Psicología social (1). 1985. Ediciones Nueva Visión. Colección Psicología Contemporánea. Buenos Aires. Argentina.

 

Ramonda, 5; Fusari, 0; Fernández Alsina, M. Agosto 1998."Los procesos de los emprendimientos asociativos y las actitudes de sus integrantes".Aportes para el Sur de Santa Fe para el Programa Cambio Rural. Publicación Miscelánea N-34. SIN 0326-256. INTA EEA Oliveros.

 

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Valentinuz, C. "La enseñanza Conductista en la Extensión Agropecuaria` Publicación Miscelánea No 2. Cambio Rural.