Resultados sobre el uso del camote (Ipomoea batatas L ) en alimentación animal y procesamiento industrial en Venezuela

 

Carlos González Araujo,* Ing. Ricardo Tepper*

 

En Venezuela, la producción porcina especializada es generada con un alto componente de materias primas (cereales y soya) importadas debido a la limitada producción nacional, por los bajos rendimientos obtenidos, que unidos a la competencia con el consumo humano, impiden su uso en  alimentación animal. Este sistema de producción no es él más apropiado para nuestras condiciones, por ello es necesario desarrollar una integración con la agricultura a través de cultivos tropicales con ventajas agroecológicas de baja demanda de insumos; que se produzcan con tecnologías simples, adecuados rendimientos de biomasa, mínima competencia con la alimentación humana y valores nutricionales que permitan incluirlos en dietas para cerdos, reemplazando total o parcialmente los cereales y la soya, sin ocasionar detrimentos importantes en las variables de comportamiento productivo de los cerdos. La batata se presenta como uno de los cultivos tropicales potenciales para afrontar este reto (González y Díaz, 1997).

 

La composición química de la batata muestra variabilidad en función; en la raíz en términos de materia seca (24 a 32 %), proteína cruda (2.9 a 8.0 %), almidones (45.2 -57.4 %), azucares totales (5.1 a 14.0 %), energía bruta (3844 a 4075 Kcal/kg) e inhibidores de tripsina (5.5 a 12.0 TIU), en base al cual se comporta como un recurso energético y el follaje en términos de materia seca (13.5 a 15.8 %), proteína cruda (18.6 a 22.8 %), FND (24.5 a 32.8 %), FAD (13.6 a 26.6 %), celulosa (7.2 a 18.2 %), lignina  (7.9 a 8.4 %)  e inhibidores de tripsina (2.4 a 8.0 TIU); que lo caracteriza como un recurso proteico fibroso de buena calidad. El perfil de aminoácidos de ambos se complementa y supera la limitante de los cereales (maíz-sorgo) en lisina y metionina (González, 1994).

 

Se han realizado evaluaciones de clones precoces los cuales muestran alta variabilidad fenotípica, con: rendimiento de raíces reservantes totales (2230 a 29 430 kg/ha), rendimiento en materia seca (729 a 8657 kg/ha), longitud del pedúnculo (1.5 a 27.5 cm), con un contenido de materia seca entre 22.2 y 34.5 % (Moreno, 1994).

 

En cuanto a la producción de forrajes se determinó el efecto de las condiciones ecológicas y la frecuencia de la defoliación (tres cortes: 65, 125 y 185 días) con diferentes cultivares. La Topera, Catemaco y UCV-43 mostraron los mejores resultados por su capacidad de brotación, recuperación a los cortes sucesivos y rendimientos (Abreu, 1992).

 

En el área postcosecha de batata se determinó que las raíces pueden ser almacenadas hasta 8 días antes del deshidratado sin afectar la cantidad del material. El uso de la cortadora tipo ralladora genera un material en forma de paralelepípedos homogéneos (2 a 4 mm por 10 a 15mm) que permite aligerar la velocidad de pérdida  de agua, siendo la más adecuada para el deshidratado de la raíz de batata. El deshidratado en cuartos con piso de concreto en condiciones normales debe durar no más de 72 horas, para luego ser almacenados sin moler (González et al. 2003)

 

En evaluaciones realizadas para determinar la preferencia en cerdos, no se observaron limitantes en el consumo de raíz y follaje, tanto frescos como  deshidratados, ni preferencia entre cultivares (González et al., 1992; González et al., 1994; González et al., 1995) y, comparado con otros follajes,  el de batata está entre los de mayor preferencia (Rangel et al., 2002).

 

La raíz de batata es altamente digestible debido a la cantidad de almidones y azúcares reductores. Para efecto del balance de raciones se puede utilizar 3.200 kcal de energía ilealmente digestible aparente para la raíz (González et al., 1997), mientras que el follaje tiene una proteína digestible ileal aparente de 41.3 % (Díaz et al., 1997). Se realizaron evaluaciones de digestibilidad del follaje de batata a través de cuatro métodos (ileal, fecal, in situ e in vitro), encontrándose valores de  digestibilidad para MS entre 34.8 y 58.1%, MO entre 34.8 y 60.4% y PC entre 41.9 y 56.3% (Díaz, 1998). La digestibilidad del follaje de batata en presencia de lípidos y zeolita en raciones hasta con 15% de follaje, demostró que la incorporación de aceite y la utilización de zeolita a niveles de 5% no constituyeron  factores importantes en las raciones estudiadas para cerdos (Rodríguez et al., 2003).

 

La velocidad de tránsito digestivo, en dietas con follaje de batata, muestra un efecto significativo del nivel de inclusión de la fibra sobre el tiempo que  tarda en aparecer el marcador TA 5%, con una diferencia entre 5 y 8.5 horas entre el tratamiento sin follaje  y los diferentes niveles de inclusión. Para el caso de la desaparición del marcador TA 95%  se encontraron diferencias de  casi 11 horas entre los tratamientos sin follaje y con 30% de inclusión (Díaz, 1998).

 

En fresco, la raíz puede participar en dietas hasta 75 % (cerdos de 12 a 90 kg), con consumo y conversión de alimento similares sin afectar  las características de la canal. El uso de raíz fresca estaría destinado a unidades de producción pequeñas que tengan disponibilidad del recurso durante todo el año o en los casos donde el objetivo del cultivo sea el consumo humano y el subproducto no comercial se destine a la alimentación de cerdos.

 

La raíz deshidratada puede sustituir hasta 50 % de la fuente energética tradicional con variables productivas similares sin afectar las características de la canal.  Este modelo se propone para unidades de producción medianas y grandes donde el productor de cerdo o las plantas de alimentos, en asociación con los productores agrícolas, permitan el suministro de raíz deshidratada, mediante convenios de financiamiento de siembras, similar a esquemas seguidos en el país para la producción de cereales (González, 1994).

 

Se ha logrado sustituir hasta el 75% de los cereales, en dietas para cerdos en crecimiento y finalización sin afectar las variables productivas, en donde la harina de raíz de batata representó entre 54 y 58% de la ración (González et al., 2002).

 

El cultivo puede ser usado en forma integral en arreglos alimenticios que permiten incorporarlo en rangos de 65% (15 % follaje –50 % raíz) a 83 %,(15 % follaje y 66 % raíz) en cerdos a partir de crecimiento (30kg), sin afectar las variables productivas (González et al., 1997). Otros resultados muestran que la incorporación de follaje en 30% y raíz en 38,8% generan variables adecuadas de comportamiento productivo (García et al., 1999).

 

En el caso de madres gestantes y lactantes el nivel de incorporación de batata puede oscilar entre 78 % (40% Follaje y 38 % raíz) y 83 % (20 % follaje y 63 % raíz) sin afectar las variables productivas y reproductivas, con significativa reducción de los costos de producción (García et al., 1997).

 

Otra alternativa para el uso del cultivo en forma integral, en granjas pequeñas, es utilizarlo en forma directa por los cerdos, mediante el pastoreo o la cría de cerdos a campo, requiriéndose para la obtención de valores similares a los cerdos estabulados de un suplemento alto en proteína. Ello permite usar al cerdo como cosechador disminuyendo significativamente los costos de producción (González et al. 1995).

 

En la actualidad se están instalando plantas deshidratadoras de raíces y tubérculos en diferentes puntos del país, con la finalidad de generar harinas para uso industrial, lo que permitirá disponer de materias primas nacionales competitivas a corto plazo  (Laap, 2003).

 

Para la gestión de información generada en las granjas, se diseñó un paquete informático sencillo para automatizar el manejo de datos de explotaciones porcinas auto sostenibles, que incorpora dos áreas para el manejo de la información, una de las cuales considera la alimentación del rebaño, permitiendo formular las raciones con base a los recursos disponibles dentro de la explotación, el cálculo de área de siembra requerida por cultivar, el inventario de alimento disponible y la matriz de costos por recurso alimenticio (Tepper et al., 2001). Para reunir toda la documentación pertinente a la producción alternativa de cerdos, fundamentalmente de los recursos alimenticios alternativos, se creó un portal en Internet (www.sian.info.ve/porcinos) que ha logrado recibir más de 10.000 visitas desde el momento de su publicación, principalmente de los países latinoamericanos (González et al., 2002).


* Facultad de Agronomía – Universidad Central de Venezuela