Gloria Cobeña Ruiz,* Francisco Hinostroza García*
El Ecuador por su posición sobre la línea ecuatorial goza de toda clase de climas, lo que le permite tener diversidad de cultivos, siendo el camote (Ipomoea batatas L.) uno de los cultivos tradicionales explotados en la sierra, costa y oriente.
En todas las regiones del País la superficie cosechada de camote a través de los años se ha venido reduciendo, de 3159 ha cosechadas en 1965 bajó a 260 ha en el año de 1995. De los últimos años no se tiene información, se presume disminuyó influenciado posiblemente por la falta de mercado o de industrias dedicadas a procesar este producto, a la presencia del fenómeno de “El niño” y a la erosión genética de los cultivares. Se hace necesario al igual que lo que se hizo en yuca encontrar alternativas de pre y post cosecha para incentivar su producción, procesamiento y comercialización.
Las variedades que se emplean son diferentes y están de acuerdo a la región. En la Costa (Manabí) hay preferencia por camote con piel y carne morada, en menor proporción la variedad Repe que tiene piel rojo-morado y carne anaranjada. En la sierra y el oriente a más de las mencionadas se utilizan las de piel rosada, morada y crema, con pulpa seca y húmeda de coloración anaranjada, amarilla, crema y blanca. Los materiales de pulpa seca son menos dulce que las de pulpa húmeda, y son utilizadas en las industrias.
Las raíces tuberosas por los contenidos nutricionales es recomendado para la alimentación de bebes a través del uso de papillas. Otra forma de utilización es la elaboración de chifles, preparación de coladas, dulce y conservas.
En el oriente los Jíbaros y Shuaras lo emplean para la elaboración de la chicha, considerada como una bebida alimenticia, la cual pasado un tiempo se constituye en una bebida fuerte.
El INIAP a partir de 1989 lo incluyó dentro de los trabajos de investigación que llevó el Programa de Raíces y Tubérculos Tropicales de la Estación Experimental Portoviejo, efectuando recopilación y análisis de información agrosocio-económica de la zona central de Manabí basados en sistemas de producción de camote. Introducción, recolección, mantenimiento, identificación, caracterización y evaluación del material germoplásmico. Desarrollo de tecnologías apropiadas para el manejo de pre y post cosecha. Producción de semilla de buena calidad, difusión del cultivo a través de la capacitación.
Considerando los antecedentes indicados en cuanto a la alimentación humana como animal y a las cualidades nutricionales de esta raíz tuberosa el país continúa con su cultivo a pesar de los problemas indicados anteriormente y a su reducción en el área, sin embargo es necesario a demás de ser proactivo para desarrollar este cultivo hay que hacer esfuerzo entre el sector público y privado que empleen el camote como materia prima y promover su activa participación por medio de alianza estratégicas.
* Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias, INIAP, Ecuador