Luis Maldonado V[1].; Miluska Carrasco[2]
El rostro de la pobreza total en el Perú ha dejado de ser mayoritariamente rural (el número de pobres es similar en áreas urbanas y rurales), lo cual no quiere decir que la frecuencia de este fenómeno ocurra menos en zonas rurales sino que este cambio es explicado por el creciente peso demográfico de las ciudades. La migración rural-urbana, el crecimiento de centros urbanos y el crecimiento de centros poblados, son procesos estructurales que en menos de cuatro décadas han invertido la proporción de la población rural y urbana.
A partir de 1,940 este crecimiento y expansión fue violento y desordenado, su característica predominante fue a través de las ocupaciones ilícitas de tierras eriazas de propiedad pública o privada para la formación de grandes asentamientos humanos en las periferias de la ciudad(los llamados “Conos”), como consecuencia del crecimiento explosivo de la población y las fuertes corrientes migratorias del interior del país hacia la capital en busca de mejores condiciones de vida y trabajo.
La población de Lima y Callao en 1,940 apenas representaba el 15% (911,000 habitantes) de la población del País (6’208,000 habitantes), en tanto que para el 2000 esta población pasó a constituir el 29% (7’401,447 de habitantes) de la población nacional (25’625,000 habitantes) y el 44% de la población urbana, constituyendo un acelerado crecimiento urbano que viene produciéndose en condiciones socioeconómicas, políticas y culturales alarmantes como consecuencia de una aguda y grave crisis estructural.
La capital es la ciudad donde habitan la mayor cantidad de pobres, el 45% de sus habitantes se encuentran en esta situación. Desde mediados de los ochenta hasta el 2000 el número de pobres se ha incrementado en aproximadamente 2 millones. En este contexto de pobreza los más perjudicados son los niños. Se sabe por estadísticas nacionales que por cada 10 niños desnutridos 7 son considerados pobres.
Estudio de caso:
Para tener un conocimiento más profundo de la pobreza urbana y de los modos de alimentar a la población infantil (6 meses a 3 años), un grupo de investigadores del Centro Internacional de la Papa, realizo estudios de casos en asentamientos marginales que abarco cinco distritos pobres de Lima Metropolitana: Villa Maria del Triunfo, Chorrillos, Carabayllo, San Juan de Lurigancho y Lurigancho-Chosica. Se trabajo con una muestra de 505 familias, las unidades de análisis fueron la madre, el niño y el hogar.
Los principales resultados del estudio son los siguientes:
Aspectos socioeconómicos:
Ø El 76 por ciento no llega a cubrir la canasta básica de alimentos[3].
Ø El 89 por ciento de la población investigada no tiene acceso a una canasta básica de vida[4].
Ø El 81 por ciento de las familias pobres dedican más del 50 % del presupuesto familiar al consumo de alimentos.
Ø El 52 por ciento de los pobres tiene un ingreso per cápita menos de un dólar diario y otro 42 por ciento tiene un ingreso per cápita de menos de 2 dólares.
Ø De cada 10 hogares pobres 5 no están construidos con material noble.
Ø Más de la mitad de los hogares pobres recibe agua de camiones cisternas.
Ø Un 16 por ciento de familias no tiene conexión de energía eléctrica, jalan del postes o vecinos.
Ø Solo un 10 por ciento de las madres tenía educación superior. Un 26 por ciento secundaria incompleta.
Ø El 57 por ciento de las mujeres convive con la pareja y un 13 por ciento son madres solteras.
Ø Un 38 por ciento de las madres trabaja, de este porcentaje 11 por ciento trabaja en los comedores populares.
Prácticas de Alimentación Infantil:
Ø La práctica de lactancia materna no representa un problema en la población evaluada, ya que de los niños menores de 2 años el 83%, se encontraba lactando al momento de la encuesta, cumpliendo con lo recomendado de dar de lactar hasta los 2 años de edad.
Ø El 98% de los niños recibió entre 3 y 5 comidas al día, lo cual es lo recomendado, sin embargo no podemos precisar que la cantidad, ni la calidad de los alimentos ofrecidos sean las adecuadas.
Ø El 94% de los niños evaluados había recibido una preparación a base de un alimento de origen animal incluyendo leche el día anterior a la encuesta, sin embargo solo el 57% del total de los niños había recibido una preparación a base de un alimento cárnico o huevo. Siendo lo recomendable el consumo diario de por lo menos un alimento de origen animal diferente de leche, para satisfacer los requerimientos de micronutrientes como hierro y zinc.
Ø El alimento de mayor consumo en el desayuno fue la leche sola o con algún cereal (72%).
Ø En el almuerzo y la cena la preparación de mayor consumo fue el puré o segundo; siendo la sopa la preparación de mayor consumo en los niños entre 6 y 12 meses de edad, siendo lo recomendado el consumo de comidas espesas por ser estas más nutritivas.
Ø En la media mañana, la fruta fue el alimento de mayor consumo (45%); en la media tarde tanto la mazamorra, como la leche fueron los alimentos de mayor consumo (20% para ambos). Sin embargo hay que mencionar el 22% de los niños evaluados no recibió alimento alguno entre comidas.
[1] Asistente de investigación. Centro Internacional de la Papa (CIP).
[2] Nutricionista. Instituto de Investigación Nutricional (IIN).
[3] El costo per cápita mensual de esta canasta de alimentos, conocido como línea de pobreza extrema en Lima Metropolitana es de S/. 121.95 (US$ 1.18 diario).
[4] El costo per cápita mensual de tal canasta básica, conocido también como línea de pobreza en Lima Metropolitana es de S/ 260.21 (US$ 2.5 diario).