Tecnologías de batata desarrolladas en el CIP

 

Daniel Reynoso T[1].

 

El CIP, como miembo del CGIAR[2] con el mandato en  batata (Ipomoea batatas) desde 1987, ha desarrollado tecnologías para la promoción de la producción y utilización de este cultivo en los últimos 14 años en diversas áreas, tales como:

·                Limpieza de patógenos  y conservación in vitro.- El banco de germoplasma de batata del CIP conserva más de 5,000 accesiones in vitro. De ellas, unas 600 están libres de patógenos y –por tanto- disponibles para su distribución internacional. Para ello, se ha aplicado la termoterapia en combinación con detección de virus por medio de plantas indicadoras y serología, así como condiciones de crecimiento y desarrollo controladas. Se han determinado los medios de cultivo más adecuados para la multiplicación rápida y conservación. Actualmente se viene investigando en criopreservación. El CIP contribuyó significativamente a la producción y adopción de semilla de batata libre de patógenos en China a mediados de los ’90, permitiendo una ganancia anual de  $ 145 millones y un crecimiento del ingreso de 4% en 7 millones de agricultores.

 

·                Mejoramiento genético convencional.- Poblaciones y clones avanzados con un rendimiento potencial de raíces mayor a 9 t/ha en base seca, contenido de β-caroteno hasta 20 mg/100 g en base fresca y resistencia al nemátodo del nudo, Meloidogyne incognita, para uso en alimentación humana, animal o industria. Estos materiales se han generado por policruzas, i.e., polinización abierta entre un grupo seleccionado de progenitores, o por cruzamientos manuales biparentales. Las plantas son inducidas a florear luego de una combinación de injerto tipo pua sobre Ipomoea nil cv Kidachi Asagao, fotoperíodo de 8 a 9 h, abonamiento bajo en Fósforo, 200 ppm de ácido giberélico y riego limitado. Las policruzas incluyen unos 40 progenitores, con 8 macetas de 2 plantas injertadas c/u. Los cruzamientos manuales normalmente siguen un diseño línea x probador, para estimar la habilidad combinatoria de los progenitores el comportamiento potencial de las progenies, y de ese modo seleccionar aquellos superiores. La selección de las variedades contempla su evaluación en diversos ambientes y la participación de los productores y consumidores.

 

·                Transformación genética.- Los protocolos de transformación empleando Agrobacterium tumefaciens y marcadores moleculares, en primer lugar. Luego, la resistencia al gorgojo de camote (Cylas spp. y Euscepes postfaciatus) a través de genes Bt, y la modificación del almidón a través de genes ligados al metabolismo del gluten. Los bioensayos con las líneas transformadas han sido exitosos.

 

·                Manejo integrado de plagas y enfermedades.-  Además del control de las enfermedades virosas ya mencionada, el manejo integrado de plagas (MIP) aplicado al gorgojo (Cylas spp. y Euscepes postfaciatus), mosca blanca (Bemicia tabaci),  gusano ejército (Spodoptera frugiperda), con componentes tales como semilla sana, eliminación de residuos y plantas espontáneas, feromonas, cosecha oportuna, rotación y no colindancia, hongo Beauveria bassiana, hormiga Pheidole megacephala, eliminación de hospederos, etc. El CIP contribuyó significativamente al desarrollo y adopción de una estategia MIP para el control del Cylas formicarius en más de 25,000 ha Cuba (35% del área), permitiendo una reducción del daño de 33% a 12.5% y un incremento del rendimiento de 8.9 a 10.6 t/ha. Esto significó un incremento del ingreso neto entre $ 43 y 181 por ha.

·                Sistemas de producción agropecuarios.- Integración de la batata a sistemas de producción con distintas frecuencias de corte de follaje y abonamiento, así como ganadería poligástrica  (vacuna, ovina, caprina) o monogástrica (porcina, avícola, cunícola). Dietas a base de raíces y follaje (frescos, secos o ensilados), sustentadas en indicadores biométricos y económicos.

 

·                Productos industriales.-  Harina enriquecida e instantánea destinada al público infantil, harinas pigmentadas y hojuelas fritas.  La primera incluye un 30% de batata y otros insumos locales de bajo costo como arroz pilado harina de maíz, malta de cebada, etc., cumple con las normas de calidad del Instituto Nacional de Nutrición de Perú, en términos físico-químicos, nutricionales y  microbiológicos. Orientada inicialmente a programas de asistencia social, resultó satisfactoria cuando probada en estratos económicos de mayores ingresos. Las hojuelas fritas pueden lograrse con  variedades de distintos colores de pulpa: blancas, amarillas, anaranjadas o veteadas. La harina a partir de variedades de pulpa morada, rica en antocianinas, mostró una alta estabilidad a temperaturas, ph y luminosidad extremas, así como altos valores antioxidantes. Análogamente, las harinas de variedades de pulpa clara, por su contenido de fenoles.


 

[1] Investigador Asistente. Centro Internacional de la Papa (CIP). A.P. 1558. Lima, Perú. d.reynoso@cgiar.org

[2] Consultative Group on Internationational Agricultural Research (http://www.cgiar.org)

 

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